martes, 14 de agosto de 2012

EL VIAJE DE LOS ALFANOS



OVNI (UFO) fue una serie inglesa que se emitió entre 1970 y 1971, cuya premisa principal giraba alrededor de la lucha entre una organización secreta internacional -que contaba con poderosas naves y una base en la Luna- y alienígenas provistos de platillos voladores, lo que quedó de esa serie fue el inicio de la otra, Space 1999, sus creadores Gerry y Sylvia Anderson, fueron personajes fundamentales de la ciencia-ficción televisiva. Los Anderson crearon, a principios de los años 60, una técnica conocida como Supermarionation y la aplicaron para cumplir con sus objetivos: crear una serie de televisión exclusivamente hecha con marionetas. Así llegaron éxitos como Supercar (1961-61) cuyo principal interés radicaba en el "auto fantástico" del título; Fireball XL5 (1963) que giraba en torno a una nave espacial que recorría el universo; Stingray (Stingray, 1964-65) que se centraba en un submarino. 

Cada una de estas series era un éxito, lo que naturalmente significaba crear otras con nuevos adelantos y más riesgos. Así llegó la aclamada Guardianes del espacio (Thunderbirds, 1966), una compleja serie -con episodios de una hora de duración- cuyo interés se centraba en una organización -Rescate Internacional- que luchaba por el bien equipada con poderosas naves espaciales. Otras destacables series de los Anderson son Capitán Scarlett (Captain Scarlett and the Mysterions, 1967-68), serie en la que la organización SPECTRUM liderada por el Capitán Escarlata es la encargada de defender la tierra de los Mysterions, una peligrosa raza extraterrestre. Tras Joe 90 (1968-69) la pareja dio muestras de que estaban cansados de jugar con muñecos, y en 1969 comienzan la filmación de UFO, su primera serie televisiva sin marionetas. Como en los trabajos anteriores de los Anderson, Reg Hill fue el productor y además aportó varias ideas finalmente incluidas en la serie.
Con OVNI abandonaron los muñecos, pero conservaron el talento para crear maquetas de naves y diversas instalaciones. Cosmos 1999 ( 1975-1977), fué el último trabajo conjunto de la pareja, el cual resultó ser el más recordado por su aspecto científico y filosófico de algunos capítulos.
En esta serie la Base Lunar Alfa ( de alli el nombre de sus habitantes Alfanos) está habitada por una tripulación internacional, constituida por poco más de 300 hombre y mujeres. Ubicada en un cráter dentro del Mar de las Lluvias, tiene un diámetro de 4 kilómetros y cuenta con varias comodidades, como gravedad artificial, productores de alimentos, recicladores de aire y agua y generadores nucleares de energía, sin embargo el interior de la base mostraba grandes espacios y un aspecto frío y aséptico, muy apreciado por el orden imperante a pesar de tanto personal. 

El elenco estaba liderado por reconocidos actores norteamericanos. Tras probar varios nombres -en una primera instancia se intentó con Robert Culp-, finalmente se decidió que el protagonista fuera Martin Landau. Landau contaba con una interesante carrera en Hollywood, aunque su popularidad estaba básicamente relacionado con su trabajo en la serie Misión: Imposible. Martin Landau -quien después ganaría el Oscar por su inolvidable interpretación de Bela Lugosi en la película Ed Wood de 1994, dio vida al hierático comandante John Koenig, máxima autoridad de la Base Lunar.
El rol co-protagónico recayó en Barbara Bain, esposa de Landau y también ex-miembro del elenco de Mission: Impossible. En Cosmos 1999 interpreta a la doctora Helena Russell, principal especialista en salud de la Base.
El tercer rol en importancia quedó en manos de Barry Morse, quien da vida al profesor Victor Bergman, el "cerebro" de la base. Morse había saltado a la fama con la serie El Fugitivo,donde interpretaba al incansable perseguidor del Dr. Kimble ( mi admirado y ponderado actor David Janssen).

La serie comienza con el capítulo SEPARACIÓN que explica el abandono de la órbita por parte de la Luna por un estallido de cargas nucleares en su superficie, y el comienzo de un viaje sin retorno por el espacio. A partir del segundo episodio todos los guiones se centrarán en la difícil vida de los alfanos y sus relaciones entre ellos y con las culturas espaciales que se van encontrando, una infinidad de ellas humanoides y otras no tanto.
Se puede hacer una abstracción científica y no tener en cuenta que la premisa es imposible y obviar la barbaridad de la Luna yéndose a dar un paseo por ahí sin desestabilizar al  Sistema Solar o los sistemas a los que se acerca. Si eliminamos esto, otra de las extrañas cosas, inverosímiles, que ocurrían en Alpha era su fastuosa velocidad viajera. Cada semana cambiaba de sistema solar como si tuviera prisa por llegar no sabemos a donde. En la segunda temporada se intentó justificar esta velocidad de vértigo diciendo que la Luna encontraba agujeros de gusano que la trasladaban por el universo.
Muchos de los capítulos tuvieron su crítica científica y filosófica, pero me quedo con uno en especial "Otro Tiempo otro Lugar" que me dejó pensando en los universos paralelos y las realidades alternativas.

"La realidad no es otra cosa que la capacidad que tienen de engañarse nuestros sentidos".
Albert Einstein

"End of transmission"





viernes, 10 de agosto de 2012

EL ENGENDRO DE PROTEUS



Donald Cammell se atrevió a llevar a la pantalla la novela de Dean R.Koontz "Demon Seed" (la semilla del demonio), con un estilo muy particular, y con el titulo "Engendro Mecanico". El planteamiento no tiene desperdicio y su realización es a la vez extraña y perversa.
Susan Harris (Julie Christie) está casada con Alex (Fritz Weaver) un innovador científico que ha sido capaz de crear un ordenador con cerebro orgánico (glups) al que ha bautizado como "Proteus". El constante aprendizaje de la máquina no tiene límites y razona con cada vez mayor precisión, hasta que llega el día que se quiere alzar con el mando de sí misma, plenamente autoconsciente de su naturaleza prisionera.
Debido a la automatización de la futurista casa de Susan, Proteus decide encerrarla para hacerle pruebas psíquicas y físicas, para llegar incluso a procrear y conseguir hacerse corpóreo.
Susan pasará un verdadero infierno (no hay manera de salir) y completamente estupefacta dará a luz al propio "HIJO" de Proteus contra todo rigor científico. El guión es de auténtica ciencia ficción y muy adelantado a su tiempo, tocando temas escabrosos y no del todo controlados aún en nuestros días como son la clonación o la inteligencia artificial y sus límites. La película arranca con cierta lentitud para presentarnos al creador de la máquina, un científico sumergido en su sótano y lejos de una vida conyugal satisfactoria, que tiene a su mujer, psiquiatra de profesión además, casi olvidada. También nos enseñará las intenciones de Proteus y más tarde viviremos el calvario de la pobre Susan, que le toca la peor parte del asunto.

La premisa es muy interesante y transgresora. Momentos como los que suceden en la casa de Susan son espléndidos, con una silla con mano robótica llamada Joshua, un videoportero moderno bastante curioso y un servicio de cafés en todo el recinto digno de mención.
Proteus realiza pruebas a Susan de fertilidad (atada de pies y manos, utiliza al servicial Joshua para introducir artefactos por diferentes orificios), y sus inquietantes planes para tener vida propia son de un bizarrismo raro en la época.
Consigue éste propósito con una argucia basada en que con las celulas sexuales, aplicando cierto método científico, se puede conseguir que un ovulo se comporte como un espermatozoide y consiga la fecundacion, una idea un tanto avanzada y cercana a la clonacion para la época en que se realizó la película (año 1977).
Entonces la computadora consigue crear a partir de una muestra de la mujer, una célula, encargada de fecundar a la mujer. Después de ciertos accidentes consigue su objetivo y acelera el proceso para que dure 28 días el embarazo, después del cual la máquina introduce al engendro en una incubadora donde deberá estar 5 días para crecer y además adquirir su enorme conocimiento, entonces viendo la cercana desconexión de sus circuitos en el mundo,decide autodesconectarse, antes avisando que dejen tranquila la incubadora.
Lo cual no sucede porque en un arrebato de terror y aversión ante la visión del monstruo que es su hija, la madre la desconecta buscando su muerte. Y al final el engendro sale agonizando de la incubadora y ven que debajo de la piel metálica hay un cuerpo humano vivo.
Deja con la duda si le dio tiempo a la máquina a transmitir sus conocimientos a su hija. La fuerza del film está en su marcado erotismo entremezclado con pequeñas dosis de terror comedido pero angustioso que encima, son punzantes con la sociedad actual (incluso con la contemporánea).
La actuación de Susan (una impresionante Julie Christie peleándose con sillas, enajenándose por momentos y actuando casi en solitario) fortalece el film de una manera excepcional, recayendo en ella el peso de la película y con total merecimiento siendo lo mejor del mismo.
En conjunto, la pelicula es digna de la ciencia ficción, planteando muchas incógnitas acerca del uso de las máquinas y su propia consciencia futura.
La base de Proteus podria haber sido tambien usada en "Terminator", cuando una supercomputadora llamada "SKYNET", tambien toma control de todo y en este caso sin querer reproducirse, tiene un fin peor que es la destruccion de la humanidad, para que solo las maquinas dominen la Tierra. Pero esa es otra pelicula que detallaremos mas adelante.

"En los últimos años la vida artificial había sustituido a la inteligencia artificial como objetivo informático a largo plazo. La idea era escribir programas que tuvieran los atributos de criaturas vivas: la capacidad de adaptarse, cooperar, aprender, asimilar cambios". Michael Crichton

"End of transmission"